martes, 30 de agosto de 2022

 

Desde el borde más alto de mi sombra te llamo, ciego de oscuridad te llamo

Siento mis pies acariciando el gélido susurro de la nada, de la piedra al borde

la esfinge soy, una historia del barquero negro que llevó tu alma al otro lado del río

una sola cosa quiero decir, busco en el cielo la palabra, el bálsamo, la caricia merecida

Sangra cada uno de mis poros en el dolor de no hallar, no hallar, no hallar

Si de los dioses vengo ¿Por qué no hay un dios capaz de asistirme?

me rebanaría entero o desde las rodillas hasta esta lágrima para ser escuchado

Hasta este agujero que devora todo en torno a ti

Que me trae todo

a donde todo llega menos tú

todo menos tú

todo menos tú.



Un momento con mi padre.



El camino de mi padre siempre me sorprende. En esta senda todo crece, cambia... Todo brilla y se viene a menos, se va todo y retorna, se va todo y retorna.


El sol es mi padre y apenas me mira, cuando se cansa se esconde pero deja siempre calor, deja un reflejo tenue en otro cuerpo que va detrás de él o delante y le mira... no se aparta de mi, no se aparta.

El viento es mi padre y a veces me acaricia, me estremece de frío en cierto tiempo, me espanta cuando ruge por la noche remontando el misterio. Está tan presente que ya no se siente, ya no se siente.


Mi padre es el silencio, de Greiff la sola golosina . A veces no lo quiero, a veces desespero en su presencia, a veces lo busco y no lo encuentro.


Todo es mi padre y en todo me pierdo, en todo me hallo y en todo me pierdo. Yo mismo soy mi padre, me despiertan las llamas de mi propio amor, que es igual a mi desprecio.


Escrito en automático el 17 de septiembre de 2020.

lunes, 10 de febrero de 2020

Amor

Queria solamente acabar con calma una conversación que sabía no podía terminar así y la conciencia no me dejó en paz hasta que retomé, por que lo mío es terminar peor. Mi terapeuta dice que me autosaboteo porque mi inconsiente no desea tener pareja y que ese es el estado ideal, entonces atraigo a personas que no se van a quedar.

A veces me provocan náuseas los terapeutas. Ahora tengo nauseas de mi mismo, de verme así, de rodillas ante mi propia debilidad.

Todo se me muestra igual de bello a esos dias en los que tenía todo mi esplendor, pero desde adentro marchito no puedo hallar el brillo en nada. Me parece que elegir una muerte es aparatoso y desesperante pero es razonable. Solo hay una duda fundamental y una respuesta definitiva.

Solo una ante la vida. Estoy muy cansado de todas las preguntas que se posan en mi pecho a cada segundo, de cuyas respuestas depende por entero mi equilibrio vital. Quisiera una respuesta y solo recibo silencio, cuando llega la respuesta, viene cargada de criterios que casi nunca están alineados con los míos y lo que es peor, viene una nueva pregunta igual o mas pesarosa, seguida de una nueva respuesta igual o más pesarosa y nunca para.

Si la sonrisa fuera más larga.

Si el amor fuera cierto.

Si tuviéramos de vez en cuando una pausa.

En este río de miseria, no vale la pena quedarse. Todo lo que perseguimos decae al mínimo asomo de triunfo. Todo lo que dejamos nos arrastra cuando empezamos a entregarnos al puro devenir. No vale la pena ni pensar, ayer se acabó, mañana es siempre decepción, hoy se esfuma a cada instante.

Estoy decidiendo una partida, estoy asumiendo de a pocos mi victoria, que es la victoria de la vida sobre la muerte y al mismo tiempo la victoria de la muerte sobre la vida. Si hablamos del fin, el diálogo no se acabaría.

Ahora tengo sed, tomaré un sorbo de agua y continuaré sediento, porque así es la vida.


domingo, 9 de febrero de 2020

Fin.

Llegamos al final.

Decir que uno ha llegado al final suena definitivo, pero claro que no lo es, empieza uno de inmediato otra cosa pero coherente con lo que se deja, le hace honor en el ruido, en la rabia, en el dolor, todo conecta. El final mero es la cima de todo lo que se conecta, hasta el punto que estalla y empieza de nuevo a rearmarse, porque son los mismos pedazos, nada se pierde.

A mi me enseñaron que llorar es sano, desahogarse dicen, porque es verdad que el mundo y todas sus manifestaciones embriagan y ahogan, nadie está listo para ese tanto que soporta cada día. Yo no me siento listo, nunca, no me he sentido listo desde que nací, para recibir o para dar, para descubrir u olvidar, no he deseado ninguna de esas cucharadas, pero me vienen en fila, sin que pueda deglutir o cuando menos saborear la diferencia entre una y otra.

Me ahogo, cada día. Me desahogo de vez en cuando. Hoy me desahogue por unos minutos y ya me ahogué de nuevo, porque como abrí, el final no es más que un parpadeo forzado, pero lo que viene siempre es paisaje, horror o dicha, siempre harta.

Llegué a este final crudo. Tan en la cima de la dicha sintiéndome, tan crédulo de la belleza aparente. Entregado entero a la dicha del segundo previo y caí a esta charca fangosa. Desde aquí he dejado de tragar los sorbos dulces, tengo la boca seca, sucia. Me enfada la sed. Me lastima la distancia del sorbo que libera y continúo hundiéndome, en dirección al fondo... No puedo subir, pero ya subiré, la luz sola me llevará.

Un episodio de drama, es la llamada de la entropía para el nuevo órden. Temo que el fondo esté lejos, temo que la luz no me lleve, pero en todo siempre he permanecido temiendo y al final siempre llega el asombro, confío en la mañana del asombro. El sol que lava y sutura, el que engrandece la más leve semilla hasta llevarla a tocar las nubes, a liberar solo vida y brillo.

Ya vendrá mi mañana de sol, esta es mi noche de fango. Toda dedicada a esa alma en la que me embriagué y me ahogué de la dicha, en la que estallé para encontrarme en pedazos, para anhelar de nuevo la mañana de mi sol, mi sol de la mañana, mi estrella. 

Buena suerte para todos esta noche, sobretodo para quienes atraviesan como yo esta senda de fracaso.

jueves, 31 de octubre de 2019

Corto Telegrama Imaginado para Salcedo

Es Halloween.

Quisiera que digas que necesitas revertir mis decisiones solo sentidas, porque ya lo tienes todo claro.

Y lo tienes tan claro. Es evidente para mi. Es tan claro todo que le tiras cosas encima para ocultar la claridad, la belleza pura que te aterroriza aunque la llames. Y la llamamos. Tu en el tirar cubiertas, yo en el verte y sin hacer.

Es que me duele tanto verte así que prefiero voltear. Un signo tan vano y tan definitivo.

Regresa a mi el deseo...

Aunque he volteado se que estás ahí. Sé que seguirás en eso porque es reconfortante saber que es cierto que te equivocas, que es cierto que no eres digna, sería un horror de otra forma. Darle el pecho a algo tan inmenso es para gente muy valiente. Y yo no voy a voltear y tu ya encendiste la hoguera.

lunes, 30 de marzo de 2015

Siempreviva y Caronte


Para cuando mis labios líquidos hayan olvidado tu nombre, me dejaré descender al último rincón de mi tumba, mi saliva se hará río y también me llorarán los árboles de sándalo cuando mi lenta putrefacción ya no encuentre más lugar.

Para cuando te vayas, lenta y putrefacta, he de perseguirte siendo humo y fantasma, cuando ya de fantasma hayas cambiado la piel. Yo te veré caer y tras de ti subiré, ninfita rosa sin abedul. No te vayas, ya no extraño ni te extrañaré porque también estamos adentro de nosotros, de otra manera que no es la corriente, por que hicimos estos conjuros, por todas las caricias que te sembré y crecen fractales con respirar, porque vibra aun mi cuerpo desde ti, porque te he visto en lo más oscuro y de ahí te he traido siempre a esta luz.

Como somos aromas y pieles, todo nos atravesará, a esta vida vinimos a morir atravezados, y como morir es un arte que merece repetirse, así se hará hasta que aprendamos a morir lo suficiente, siempre volveremos. Morir es el Amor, amar es morir y merece repetirse, por eso te veré caer, por eso te traigo desde ahí.

Yo bajaré a ese rincón, bajaré de agua o polvo y así, tanto más liviano e inasible olvidaré todo y volveré a caminar otros laberintos o los mismos, me da igual. Ya sabes, morir es un privilegio que solo le llega a los vivos y en el fondo, después de todo, a veces me siento vivo, otras no.

Hazme el amor en un recuerdo mejor que este. Paz en nuestra tumba,






miércoles, 10 de diciembre de 2014

Un remedio casero.

 Esta es una preocupación legítima por el destino del hombre.

 Aquel alacrán de vientre hinchado que hoy yace boca arriba
 Ha caído por culpa de los mitos,
han dicho que así va a sanar un dolor que se quedó grabado en las manos del hombre
a corregir el curso de una sangre vieja
que ha confundido su camino entre los surcos de una piel cansada
partes de un cuerpo, que son en sí mismo el cuerpo
un camino perdido y un solo dolor.

Que vendrá para estas manos...
Para esta sangre confundida y doliente
Para mi vientre pulsante que vendrá.

 Cuál será el mito que me lleve.

 ¿Podré remediar algo después de la muerte?

 Es el invierno, he mirado al cielo y el frio me carcome.

lunes, 3 de noviembre de 2014

Ultima Hora



Te tengo noticias, te odio.

Pero por odiarte no voy a quemar tu casa, solo me haré los días más amargos cuando llegues a molestar al amanecer, como los pájaros, o bien entrada la noche, como esa perra que tuve y que me despertaba de un brinco cuando corría sobre mi habitación porque escuchaba al vigilante acercarse soplando alcohol o aguapanela por entre ese horrendo pito barato. Yo la amaba a pesar de los sustos y el ruido, era dócil, le gustaba bañarse agazapada en los días soleados, me llevaba a rastras a casa cuando estaba ebrio y perdido, se llamaba Jezabel y un día alguien sin alma la envenenó. 

Te voy a odiar como en la noche que me llamaste, ebria, a pedir que te abriera mis cobijas para venir a mi encuentro y me negué, enloquecía por tenerte y me negué, porque sabía que al final te iba a odiar. Heme aquí, soy un profeta, soy el verbo y la carne de mis profecías, y la carne de esos gusanos insaciables que me dejó tu amor, que un día serán moscas y volverán a ti. 

Quisiera que un día aparezcas y me digas otras cosas, cosas diferentes. Que hagas algo. 

Hay un recuerdo tuyo que me pesa, de tantos que tengo ese me pesa porque finalmente en el se resume nuestra historia o esa historia que hice con los dos. Creo que fue una mañana soleada, bella, yo iba en el bus pensando en cualquier cosa, adorando el viento frio que siempre abunda por aquí, ignorando la peste del centro de la ciudad y por ahí entre la gente venías tu, como si vinieras a mi encuentro. Pero la vida ya nos había puesto en papeles bien distintos, ustedes hacían la historia y yo era un espectador, cambiando canales, condenado a solo ver una secuencia fugaz de la parte importante y seguir. Entonces, noté que no elegías tú el camino, sino que alguien más lo marcaba, delante de ti, flaco, como de mi altura, pensando en cualquier cosa, estaba él. 

Esa es la cámara lenta que siempre me ha gustado, ese placer jodido, que te arruina al instante. Yo te vi, ¡ibas con el cabello suelto! Para mi algo erótico, estando tan abierto como estaba, sabiendo que no acostumbras llevarlo así. Sabiendo que cuando me enamoré de ti completa, comencé por tu cuello, visto a media luz desde atrás y fue implacable, no pude parar nunca. Y por eso para mí, ese cabello que solo vi suelto algunas pocas veces, una vez mientras fumabas y pintabas, otras mientras hacíamos el amor. Te vi así. Me enamoré otra vez. Te perdí otra vez. Te vi pasar. El te llevaba a una parte que no se, sin duda no tan mágica, se notaba en su mirada -creo que tenía mirada- y su forma de caminar (me parece). En realidad él para mí fue una mancha gris, por todo lo que eras tú, así. 

Ese viento que movió tu cabello entro por la ventana sucia, acompañado de polución, chismes y ofertas, me acarició la cara, casi pude percibir tu aroma o lo imaginé entre el caos, viajó a mi pecho y se convirtió en un hoyo negro desde donde debí continuar abismado, hasta llegar a no sé donde, porque de esas banalidades ni siquiera me acuerdo. 

Siempre supe que estaba perdido, ahora sigo tan perdido como entonces… De repente mañana, me parte un rayo y me toca otra vida, en la que tenga que protagonizar esa historia importante que otros puedan admirar con esa rabia, que les marque la vida para que deseen fervorosamente la suficiente disciplina, persistencia y claridad para rechazar el mundo y entonces puedan iluminarse. Todo por esa pútrida envidia, por haber visto una mancha gris que se apoderaba del más maravilloso sol y le llevaba muy lejos, hasta nunca. Hasta la más perfecta incertidumbre, que entonces desorientaba a los átomos locos que sin más que hacer chocaban y hacían chispas y fuego y devoraban cualquier cosa, así en la nada. 

Ahora somos fantasmas. En la tarde, en la noche, en cualquier momento, cuando estoy en algún rincón tratando de rearmar mi esperanza o mi coraje, subo de nuevo a ese tonto bus, con destino a otra parte y espero que aparezcas, diciendo algo, haciendo algo raro, nuevo, cambiándome el futuro… no pasa. 

Te veo de lejos, tengo una rosa atorada en mi garganta, sonrío al verte porque quiere salir, no porque me agrades, porque quiere salir y me corta por dentro y todo me sabe a sangre, es una sonrisa de muerte, no te creas, es la verdadera esencia de mi amor, una desdichada flor que atormenta y enmudece a quien le permitió emerger desde su sórdida semilla, mientras le obliga a sonreír, sedienta, esperando que las lágrimas encuentren el curso hacia la boca y luego hasta sus raíces en ese oscuro bardo mal llamado corazón.

martes, 2 de septiembre de 2014

Hoy pasé por una calle cualquiera, no recuerdo si un día pasamos juntos por ahí pero yo si pasé, pasé hoy y te llevaba conmigo.

...y tengo esa métrica borrosa de Cabral, puedo decir hoy que no es nostalgia, es curiosidad. Una plegaria aullida para agotar la incertidumbre, poder ver, aunque sea de lejos, qué habría sido de mi, de todo esto. Lo siento porque he perdido mucho, de lo que llevaba mientras íbamos a cualquier parte, he perdido mucho, lo sé porque ya no lo tengo, te digo que lo perdí y aun perdiendo me siento más aplastado.

¿Exactamente qué?... pues, algo. Pero era algo bello, algo que me daba vida y brillo, ese par de cosas que ahora mismo no se me dan muy bien, que pesan, no asoman sonriendo. Porque con el paso del tiempo he necesitado geométricamente más aire y es eso lo menos que tengo, me asfixio en las dimensiones de mi silencio, que se vuelve un lastre, no puedo pasar del silencio a repintar los conjuros ya puestos en el aire. Por eso quiero irme ya del tiempo.

El tiempo.
Hay una figura loca, es un diluvio que antecede y ahoga el milímetro que quiere sobresalir… es un mito, una dificultad barroca, un lienzo bizantino, la maldición eterna. Cuánto dura esto, cuánto aquello… ¿hasta cuándo soportar?… para suicidarse siempre es tarde… esperar un minuto… se me está acabando… y mientras contemplo las llagas en el alma hechas por la razón, voy arruinando los instantes, que siguen lloviendo a pesar del mutismo o la ingravidez, a pesar del grito y los entierros. Toda su parsimonia, los ángeles, los demonios, pueden irse muy a la mierda, especialmente esos han tenido la osadía de mandarme a la mierda sin conocerme, pero más aún quienes después de conocerme han tomado ese, el camino más corto y más fácil, que les caiga una peste del gusano más agreste que hayan soñado, por perezas. 

Yo me declaro desde hoy el rey de las partidas a ninguna parte, porque todo en todas partes apesta y nunca me han gustado los malos olores, excepto los de una ofrenda de mujer. Es curiosidad, miedo, egoísmo, casi celos. Es egolatría, desesperanza. Como ese fauno sordo al que las ninfas le cantaron la canción eterna pero él no oía la canción eterna. Aureolas de humo, se llevó la lluvia, humo azul antes del beso, después de un beso intestinal que todavía crepita en alguna glándula cuando la luna se llena y pone de muerte la piel, tal como vieres en los venados pétreos del misterio rupestre. Y en esas estrellas… 

Una Estrella

Me acuerdo del poema que nunca leí de Benedetti el soso, el que ya se fue y por lo tanto queda impedido de refutar, ese poema que habla sobre una mujer desnuda y en lo oscuro. Creo que decía más o menos que una mujer así, es lo máximo. Puede que sí, pero hay otra cosa que es cierta y es que no dura mucho esa magia; cuando se corre con suerte viene una estrella y se posa en su vientre y eso sí que es lo máximo, pero la estrellita merece todo mi respeto y queda entonces al margen de mis escuetas ideas. Luego esa fantástica mujer, en cualquier momento puede convertirse, y es casi ineludible, en una arpía más, de las que más valdría perderse. 

Pero los tercos amantes de la mitología comercial bien pueden insistir en que esa ilusión fugaz es en todo caso lo máximo, como esa Antígona que aunque le dañó alguna noche a Andresito, le pudo roer lo suficiente el corazón para contribuir al raro propósito de volverlo eterno. Pero vale 3, somos sombras en tiempos perdidos...

Sombras en Tiempos Perdidos Voy a través del cristal microscópico de tu piel, celular… Ciego un completo terreno cruzar, de esquina a esquina te pierdo De e s q u i n a a e s q u i n a te pierdo Junta tu rostro mojado con el mìo Nunca me quites de ser brujo tuyo Hay amor, hazme creer que todo es verdad Hay amor, hazme brincar sobre el mar! Somos sombras en tiempos perdidos. Quiero romper el cristal que empaña mi cuerpo confuso, difuso Muerdo historias humanas que nunca han sido comprendidas Olvidadas Junta tu monstruo mordido con el mío Nunca me lleves en templos perdidos Hay amor, hazme creer que todo es verdad Hay amor, hazme brincar sobre el mar! Somos sombras En tiempos Perdidos Soooooomoooossss Soooooombras En tieeeeeeeempossss Perdiiiiiiidoossss….

sábado, 8 de febrero de 2014

¿Te acuerdas esa noche que nos fuimos por el bosque a la piscina, con porrito y vino? Yo lo recuerdo como si fuera ayer, como si esta fuera esa noche en la que me estoy imaginando que el mundo tiene sentido solo si la historia continúa y al los pocos minutos termina. Sin apenas haber comenzado... se necesita más, somos seres humanos, nos determina el exceso nena, hoy también quisiera de tu mano, de tu boca, de tu ritmo bailando sobre las mesas, ahí donde me atreva a cantar...

Hay una rata en mi habitación, ¿leíste Metamorfosis?, si la rata se convirtiera una mañana en un ser humano, cuánto horror habría en sus ojos, ¿no crees?. Nunca he sabido escribir cartas pero me gusta, siempre que lo intento se me ocurren cosas curiosas que veo llegar con asombro. Yo te besé esa noche, medio ebrio, tres kilómetros más que tu, te quedaste en silencio con cara de acontecimiento, con cara de ver ovnis, tan chusca que te ves, aquí, allá y en todas partes... Que tengas un buen viaje nena, fue un placer extraño pretender que estas cerca. ¿Cerca de qué? te preguntarás, pues de todo, de parecer nubes que se las lleva el viento...

Y regresa, no te olvides, o invítame a cualquier lugar cualquier día, ya sabes, yo te acompaño, soy un poco menos alborotado y resistente, pero tengo experiencia en andar por aquí y por allá, en revolotear detrás de la felicidad en algún inusitado momento, en esos lugares inusuales, escasos en este valle de lágrimas.... con compañías así de relucientes, ¡que dicha!, que nadie venga a las parrandas, que nadie, nadie llame, ni murmuren pendejadas sobre lo correcto o lo incorrecto, esta es una vida, la única que recordaremos hasta el último día, luego a ver qué nos toca, en qué mosco reencarnaremos nena... prendí un sándalo, es mi aroma favorito, el humo espanta a los mosquitos, pobres son tan frágiles...

A estas horas, después de un día así de fatal como hoy, no tengo mucho que decirte, excepto que deseo que no te prives nunca de algo que desees, en especial si ocurre en mi presencia, no te prives y si es posible implícame, me gusta sentir cuando ocurren las cosas extraordinarias. Cómo decirte... que sea un conjuro, que la noche lo ampare y lo lleve volando en el tiempo hasta que florezca para ofender la mediocridad ambiente y que sean radiantes las sonrisas en ese fantástico momento.

Y que tu mirada siempre revele secretos (esa me la sopló la tele, por oposición...) como esa noche en que me di cuenta de todo, mientras corríamos por cualquier calle, a media llovizna, con poca luz y sobretodo nadie alrededor. Me pregunto qué estarás haciendo ahorita (no cuando me lees sino cuando te escribo, viernes 12:49 pm) me da envidia del público y saber que no figura mi cara mal metida entre la gente, para ver esa magia que tejes hoy. Es una sensación frecuente estos días, me desconcierta y me gusta. Haz con mi ausencia lo que bien te venga en gana, que yo en la tuya sé como manejarme.

¿Crees que es posible sentir nostalgia por algo que no existió, existe o existirá? Hay ua pelicula de Tarkovzky, se llama Nostalghia, me mata esa peli, me mata la nostalgia. Creo que ya basta por ahora, despues de ti, seguiré.

Far away, so close...

Carlos.

jueves, 11 de octubre de 2012


Soñé un cocodrilo arrinconando sus lágrimas junto al río.
 Te pido en una cama tendida 
Paseo un conjuro por tu aroma dividido en la razón 
 Cambio hasta el agotamiento de la hipervidencia en la conjugación de los tonos 
 Enciendo trece versos lunares 
 Por un gemido terrenal 
Caer… 
 Brindo porque lo traigas tu 
y lo guardes
 hasta olvidarnos en el.

 

domingo, 9 de septiembre de 2012

Andrés decía que la vida después de los 27 no vale la pena y murió en coherencia. Entonces a mis 26, contando con esa advertencia, procuro darle atención a las cosas que me seducen, me dejo seducir fácilmente e insisto milimétricamente en los gestos sobrepasando la reciprocidad ambiente. Como Andrés yo también amo la música, es una de esas cosas que me hacen dudar de su sentencia, la música es el vehículo de la vida, el sonido del río, una evidencia de la posibilidad de dios. En estos tiempos de maravilla total hasta hemos logrado escuchar la música que proviene de los planetas, conocidos por el hombre, que lleva el viento en el sistema solar, porque los lleva el viento, yo lo se. El viento, es todo un misterio, como la música, el viento me da mucha curiosidad, debe ser que en otra vida fui pájaro, los dibujo siempre, maté uno cuando era pequeño, un colibrí con una pistola de balínes que nunca le daré a mi hijo, para evitarle cargas extra a las de llevar este linaje. Y a las libélulas les decía libérulas. Balínes me recuerda a Balinés, de Bali, que tiene los más bellos atardeceres.



  Anoche perturbamos el viento y la calma de la música ambiental con nuestra propuesta nocturna de perder el juicio contando con herramientas varias, las guitarras, los cigarros, la voz. Esta tarde tengo resaca. Me sucede, al igual que cuando intento escribir algo sensato y coherente, que me encuentro fascinado con cada evento mundano, con cada expresión de mi cuerpo y los cuerpos y las cosas. Cómo sonarán nuestros gritos en Venus, poderoso Venus. Es este un tiempo de maravillas, es un día maravilloso y la maravilla abarca lo fatal, lo oscuro y lo repugnante, hablo en gris sobre todos los colores. Y si lo piensas es cuántico y abismal, misterioso, pero entre el punto antes de la Y y la propia Y de esta frase, pasaron 4 horas y tengo menos resaca que entonces, pero la incomodidad es la misma, sobretodo en los labios, secos, es el karma después de mojárselos tanto con Brandi y exponerlos tan insistentemente al humo de los cigarrillos, Royal esta vez, que por cierto nunca me ha gustado.



Se del amor, luego tengo permiso para ser feliz… Y es tan frágil… Todo lo es, por eso Andrés, con todo y lo prematuramente certero, se afanó tanto. “¿qué tiempo no es tiempo perdido?” leí por alguna parte y también escuche, lo dijo Alan, un escritor que lo había leído de otro escritor, que placer las evocaciones fractales, que aparentemente lo dijo Baruch Espinoza, termina el fractal, “para suicidarse siempre es tarde”. Yo abro los ojos de admiración y de temor. Me da miedo eso. Más cuando entre este paso y el próximo hay tantas leyes de por medio, tanta tradición en una tasa de café, tanta infraestructura para defecar, tantos gusanos esclavizados hasta el término de sus pequeñas vidas y brillantes como estrellas, para copar la vanidad de una mujer que busca darle más elegancia a su caminar y lo logra para quienes la ven con miradas cortas. Es abismal, es cuántico es fractal, que exista la posibilidad que esa mujer reencarne en un gusanito de esos, la muy infeliz, sumergida en el samsara como está. Y yo pensándola sin saber quién diablos es, pareciendo un gusano en esta noche fría, un gusano de buen gusto que escucha Joe Pass, envuelto en mis cobijas, que también son un misterio, casi inaccesible para mí, por el sentido en el cual se dirige mi curiosidad obtusa, en cuanto a su origen y destino.





Escobita de Paja de Arroz. Mientras escribo esto, una naditación, voy dejando en cada palabra un poco de mi hartura, mientras me deshago del malestar están esperándome otras palabras que necesito poner en otro lugar para ciertas mentes que tienen a su vez que leerlas y calificar el valor de mi mente, validar mi potencial y abrirme las puertas de el mundo del éxito, es fastidioso como esa sensación en el estomago que acompaña la resaca después de una noche de copas. Pero en ambas partes, en este y el otro, en los textos y la geografía corporal, se consolida una sola queja, que es el cansancio de la mente, tengo la mente cansada, luego tengo la vida cansada, estoy cansado de la vida porque la vida entra en ese filtro maldito, tejido con reminiscencias y deseos, tejido a pulso propio y de relojero viejo, por innumerables límites, el suplicio de comprender las cosas y tener que vivir en función de lo comprendido y a pesar de ello, la garantía absoluta de cometer errores por actuar o por dejar de hacerlo, otra cosa que leí decía que uno es ignorante cuando desconoce algo, pero se convierte en imbécil en cuanto advierte su ignorancia pero no se esfuerza por vencerla, desfigurarla y llega Einstein y dice que todo es relativo, es cuántico es genial.



  De todo esto solo me queda dar gracias, porque al fin y al cabo no queda nada, entonces gracias porque la dicha también está garantizada pero Andrés se equivocaba, la vida puede llegar a valer la pena, de una manera increíble, sospecho, aún después de los 27, y paradójicamente puede que no valga desde mucho antes. Qué camino tan dudoso el de los vivos. Es enorme, por eso necesitamos a dios que sabe de cosas grandes, para que nos distraiga y nos consuele cuando encontremos la insignificancia y el horror del misterio, para cuando vayamos a lo esencial, donde nadie puede estar, excepto el, en ese lugar increíble, que nadie conoce pero del que todos provenimos, la nada y su protagonista especial y maravilloso, que quede claro todo lo que va entre líneas, yo.

miércoles, 1 de febrero de 2012

Una Trampa en Marte



Después corrí porque así me correspondía por ley y desde entonces no he parado de correr, de un lado a otro, en circulos, hacia arriba y abajo, no tengo tiempo ya de mentir, no tengo, tiempo dementir. Ya no tengo tiempo, no digo que, hago, siento, callo, ordeno mientras paseo fugaz, ordeno lo que me espera, conjuro, evoco, transformo, huyo y regreso y continúo huyendo, veo a la distancia y voy al encuentro, me temo que hay un caos irremediable que me mantiene en equilibrio mientras corro. Digo hola y ya me he ido, ya no estoy pero mira he vuelto, no te haré falsas promesas llevame contigo o ven a correr junto a mi, no me detendré, rondaré incesante tu esquina y siempre regresaré a la calle donde el perro es rey y me ataca pero nunca me atrapa, y tu dices que es otra cosa, que tiene otra intención, que soy cobarde, es todo, el perro guardián que acompaña las almas al inframundo, la estrella que abre la puerta de las estrellas, mi cuerpo es. Dónde estás, mientras pienso en ti quieta te siento alejarte, parece que corres más rápido que yo, te vas y te dejo ir y tal vez voy a tu encuentro y la posibilidad me alienta y a la vez me detiene, ¿qué infierno es este? El tiempo se esconde bajo mi mirada, el espacio lo deshago torpemente con mi cuerpo la vida se escurre en mi memoria, a cada instante... y la memoria se va como se va la vida.

jueves, 27 de octubre de 2011

Carta para mi y mis semejantes.


-                          
               - Quiero hacerte el amor
-                 - ¿pero cómo vas a hacerme el amor si no me amas?

     Una pausa en un momento que no merece pausas, la cumbre de la pausa, el punto de quiebre, el centro dramático. Hay silencio de muerto en un segundo porque no se dice ese tipo de cosas mientras se fluye, no se dice nada en general si se fluye.  Después de dejarte sigo pensando en el sentido de ese breve diálogo desesperado y creo que es correcto procurar dejarlo claro; (al menos desde mi perspectiva) se puede hacer el amor con alguien que no se ama en el sentido formal del amor -el amor romántico de la pareja perfecta- sin los pretextos y pretensiones de un par que ha logrado un cierto equilibrio temporal en el cual dice comprenderse, compartir la vibración, el aura, el espíritu,  esa breve  idea del amor eterno.  Una feliz pareja  occidental, no.  

     Pienso y siento otra cosa, del amor y de la vida...
     
      Por ejemplo:  Se puede hacer el amor con alguien que se ha conocido apenas hace unas horas… hacer el amor es una manera de amarse que no tiene que ver con conocerse y apegarse, en ese sentido tener sexo es una expresión burda que no alcanza a describir la belleza del acto amoroso, no se trata de lo mismo. Tener sexo es algo que se puede hacer en soledad y con la brevedad del colibrí que ha libado esta flor y va por la siguiente. Las hormonas, el código genético, ¿te has fijado que además de mi cuerpo hay un espíritu, un loco, una voz? Detente en ellos también. Hacer el amor es un compromiso ético y estético con el cuerpo y el placer,  la belleza, con el éxtasis, la vida y la muerte, no puede pasar por el simple hecho de la penetración o la eyaculación, implica un diálogo profundo de los sentidos puestos en su máximo nivel de atención, toda la energía explosivamente dedicada a la sutileza y una progresión de pulsos que solo pueden darse bajo el principio de la reciprocidad, la armonía y ¡la paz!,  hacer el amor puede ser un encuentro mágico entre desconocidos, así como se puede tener sexo con alguien que se conoce desde hace ya muchos años, se puede tener sexo con alguien que se ama aunque este sea ciertamente un acto despreciable, un desperdicio, un síntoma.

Hacer el amor no es estrictamente un acto sexual o no tiene implicaciones sexuales, pero si tiene sensualidad, se puede hacer el amor con una conversación dulce o en contextos decididamente románticos, se puede hacer el amor secretamente en conjuros silenciosos y a la distancia, así como se puede amar lo imposible. Tener sexo sin embargo tiene un carácter soso y deprimente, es una búsqueda característica de las gentes de peor gusto, gentes burdas sin el menor sentido de la sutileza y la dignidad de los cuerpos. Se puede hacer el amor al agua, al fuego, al cielo, fuerzas que en principio no guardan ningún nivel de confianza y respeto hacia el amante y con las cuales el sexo es una absoluta utopía. Existen testimonios en la historia, recuerda a Walt Whitman, a Jim Morrison o a Buda. No puedo decir que soy ellos, pero siento que ardemos en la misma hoguera, la hoguera que desprecias por el miedo que han sembrado en tu vida y que además orienta gran parte de tus actos, el miedo que te mantiene en conflicto con todas tus decisiones, el miedo que te ha negado la posibilidad de hacer el amor con el cosmos atándote al mundo de la razón instrumental y al cual le has dado el poder.

No temas, en muchos sentidos estás en “lo correcto” aunque eso, no signifique necesariamente que serás feliz o que alguien a tu alrededor lo sea. Pero si, finalmente debe quedar claro que cuando digo “quiero hacerte el amor” te propongo que me hagas el tuyo, que nos pongamos de acuerdo en sentir la vida, todo nuestro poder y nuestra fragilidad, que disfrutemos la oportunidad, el regalo del presente, de tus aromas y los míos, de nuestra perfección y nuestras repulsiones, lo demás son costumbres de libre adherencia, a las cuales me rehuso.


Imagen: Untitled by Joep Hommerson, @ http://beinart.org/artists/joep-hommerson/gallery/paintings/#



Editorial Fantasma: Memorial de un canto en primavera.


Quedó atras el campo. Narrar la historia sobre un viaje siempre es como describir una lágrima, se anuncia y se evoca pero nuca se prueba la sal, nunca el brillo y el alma. Entonces uno siempre está perdido en el limbo que a veces puede leerse como el paraiso, sin llegar a un suspiro de la inmensidad de cada segundo.

Orfeo viajó al inframundo para traer de regreso a su amada, la música fue su fuerza, el silencio su trampa y la sombra su derrota, que canciones tristes debió cantar para conmover la tradición de lo insondable, ¿qué habría hecho Orfeo si en lugar del inframundo su bienamada Eurídice hubiese caido en el eterno resplandor? cómo caminar desde la tierra al paraiso, cómo conmover a la absoluta sobervia de los cielos, qué música podría vencer la poderosa ambientación del supremo misterio? cantaría Let it Be?

Las naditaciones son invitaciones a perderse de la desesperanza que recorre las ciudades y los campos, la angustia de los claustrofóbicos y las agorafóbicas, la gentileza del hermetismo y el absurdo modelaje cotidiano, vale la pena escurrirse del tiempo y la razón, vivir en la vacuidad de un momento que va a ninguna parte, nadite y seremos dos, una fuerza considerable si se tiene en cuenta que tres son multitud.

Entonces yo vengo del paraiso donde antes de salir, justo a un segundo de comenzar la inevitable caída, la mujer exclamó mi nombre y el expulsado he sido yo y la música ha caido conmigo. Orfeo se rie de mi. La musa me mira inocentemente y me espera, entonces tendré que vivir en la luz cuando he presentido tender a la sombra, temo por nosotros, por mí. ¿A dónde iré? Anhelo...

lunes, 29 de agosto de 2011

Strolling Down The Highway

Tomar la bicicleta, taladrarse la mente en un folk del Nick Drake y estar listo.

De regreso a esta otra burbuja, sin mediaciones, de regreso al testimonio que siempre queda pobre ante lo vivido, todo un libro sensorial en cada segundo. La medicina de recordar y el olvido medicinal son las vertientes de esta página. Hace unos días decidí escribir un libro que se llame "La Filosofía de los Simios" que narra la historia de un hombre que regresa a su origen mítico y plantea desde el salvaje pasado su visionaria historia sobre los simios distanciados en el tiempo, el espacio, la técnica y la espiritualidad. Algo así como un llamado simiesco del pasado al pasado, de su carne a su memoria y viseverza.

Como los libros son básicamente compendios de mentiras, he cambiado de opinión y decidí paginar algunas pocas ficciones para mi eterna memoria, y para quien se entregue a mis ofrendas.

La primera parte del libro recordaría algunas nociones de "la totalidad", comentando cómo nuestro ego, el de los distanciados, nos arrebata de una totalidad cósmica que es magia en cada átomo, esa unidad que se deja recordar y cuyo recuerdo es bellisimo, demasiado bello para ser narrado - paradójicamente.

Tenderse en la hierba.

¿Ha notado usted cómo en el campo al tenderse en silencio comienza a notar los pormenores de su existencia y las existencias? ¿ha notado cómo comienza a recordar? ¿Ha pensado en los pájaros?, ¡¿los recuerda?!
Imagine que está en una pradera, tan bella como nunca ha imaginado, imagine que ha puesto su mirada en la cima de un árbol que se mece suavemente junto a una quebrada que usted escucha pero no ve. Depronto en medio del lento movimiento del viejo, usted ha descubierto un colibrí de larga cola, muy pequeño a la distancia, lo ve como si estuviese inmóvil ante el árbol, note que parece inmovil aunque su corazón está a punto de estallar y sus alitas al borde de atomizarse!, Imagine que ese pajarito que usted ve ahí, un poco lejos, un otro que pasea, imagine que es más o menos una parte de usted que ha decidido abstraerse para hacerse notar y saludar a todas sus otras partes, permitirle al resto emocionarse y conmoverse y recordar la grandeza de existir y soñar en transmigraciones, libaciones, mecimientos... ¿no siente miedo? Piense ahora que el pajarito es usted y ve algo, un ser tendido en la pradera a la distancia, y sabe que son lo mismo y no se pregunta si debería temer, es algo que también sabe.

El simio se separó del equilibrio y brotó el miedo, entonces cuando ya estaba viejo lo notó y comenzó a narrar el futuro porque el vino primero lo que dice que probablemente sabe más. En fin, será un libro tal como cualquiera lo figure, yo voy a comprar una fruna de mandarina, luego posiblemente vaya a contorsionarme o quizás monte mi bicicleta...

Rodar en bici, ¿ha montado bicicleta?



Imagen: Virgo Paraiso - 2 en: http://beinart.org/artists/virgo-paraiso/gallery/paintings/#

lunes, 1 de agosto de 2011

Paseo entre un almuerzo en derrota y una despedida triunfante.


Se espera que al regresar las cosas funcionen mucho mejor, se espera que el tiempo sea sutil y dócil, amoroso, obediente incluso. Que tontos resultamos todos los hombres a veces, cuando se trata de alimentarnos. Alguna vez leí que los tres grandes pulsos que orientan la vida de los hombres son el hambre, el amor y el miedo. Un almuerzo por ejemplo responde al pulso del hambre, cuando es especial se carga de amor por otro y se le dedica al mismo tiempo proteínas y devoción, cocción, crudeza, aderezos y amor al punto que uno considere justo para despertar en el destinatario la satisfacción y a su vez, nuevo aliento para los segundos que siguen. Se espera que el mundo responda, que la búsqueda llegue a feliz término.
El amor, es una encrucijada parece, se ve por todas partes así, la plenitud, la generosidad, la entrega, la privación, el egoísmo, la pasión, la transparencia y el crimen pasional, la respuesta correcta y la respuesta errónea, el esfuerzo por poderles comprender con justicia, la rabia por no tener la suficiente dosis de amor para ser justos. La justicia es una respuesta al miedo, cuando no queremos recibir daño apelamos a la justicia aunque signifique olvidar el daño al otro y así, es una cadena que también merece y refresca el hambre, el miedo y el amor, circulos viciosos, pulsos vitales de la razón, su ruina al mismo tiempo.

Ella llega y se va, y cuando no estoy me espera me llama, se entristece pero dice que su tristeza no tiene que significar en general, si no la comparto no sirve en mi, solo es en ella y al invitarme a pensar en esto me entristece y luego viene la ira y luego recuerdo que eso no sirve y todo se va, en el mismo bus que ella y vengo y recuerdo sus besos, su sonrisa y sus reproches y no sé que es lo que más hace en mi, no se lo que es más fuerte en ella y pido que el tiempo sea docil, sutil, fuerte.

Siempre hay hambre, lo que dice que siempre habrá algo que sepa saciarla, saber buscar o esperar y ser digno de no necesitar buscar. Ser justo para que la vida muestre justicia.

O finalmente todo se anula y volvemos a la nada y los demás siguen caminando en círculos, recordando lo que han de olvidar al día siguiente y así, hasta que el último hombre se canse y muera.

O revelarse y vivir en el silencio eterno y no cargar en la mirada ningún gesto, ninguna pesadilla en los labios, ninguna caricia en las palabras, cesar de escuchar, zentrarse, como piedra a ver qué les hace más felices, zainete o butoh, hipperrealismo o carnicería, o una licuadora a plena marcha, un colibrí que se detiene para verse morir, inspirado el en su acto poético sin auditorio, condolencia del viento, lagrima del tiempo, nada porque lo que existe existe si reconocemos que existe, porque así somos de tontos.

¿Y el amor eterno? una pregunta eterna.

Imagen: "Un minuto mas" de Víctor Mahana Nassar en http://beinart.org/artists/victor-mahana-nassar/gallery/paintings/

martes, 8 de marzo de 2011

Un requiem por esa mariposa que pudo devorarte.


Sabrás. En el mundo hay miles de versiones de ti, tontas ideas y estudios sobre tus costumbres para un oleo surrealista; hablan, se mueven, huelen y tienen orejas como tu, ojeras, y también se les aplica diminutivos y se juntan, igual que tu, con idiotas que producen vómito a la primera palabra, o no, y te resistes, se resisten, aunque el impulso sea sistemáticamente más violento.

Son francesas, rusas, argentinas...

...Argentina es una fábrica de muñecas, pájaros y rocanroll, de allá recibimos rumores y buenas ideas, presiento que algunas de las mejores ideas nacen allá pero nunca nadie tiene tiempo, forma de escribirlas o algo y se pierden, se han perdido, se perdieron las mejores ideas y ahora permanecen en un limbo que no visitaré, ni tu, porque nadie es capaz de escribir con fuego en su corazón o su alma...

Entonces crees que cuando otro idiota, uno que apenas produce una leve náusea, te confiesa que ha descubierto que eres una nube, vino, viento, sombra de pradera soñada, púrpura -como todas las cosas que valen la pena en el universo- crees tu, sospechas, ingenua como eres, ¡afirmas! que comparten una gran verdad, una verdad que te pertenece, un brillo auténtico que nadie puede arrebatarte, ¡ni la lluvia!. Y en efecto, probablemente este conjuro pueda realizarse en alguna esquina del cosmos, en la tercera capa de Potala, donde inevitablemente alguien sembrará la dicha de la duda, que en su momento será cosechada...

Mi corazón.
Mi corazón está poblado de gritos y música ritual, es dos líneas de humo que brotan de la hoguera de mis recuerdos, inquisidores, deshechos que se van, se van, que se queman en un fuego que torpemente me limpia y yo con miserias alimento de cuando en vez para que un día no quede nada, con paciencia porque siempre se anticipa una tormenta...

Ojalá supiera yo lo que tu defines:
tus líneas
el fuego
la peste

el color de los ojos de las brumas que te despiertan

curiosidad y secretos que te di

el sol que te contempla en la mañana mientras baboseas mi deseo

el olor de las penas que alambran tu corazón para que no se salgan las vacas

las vacas y su séquito de moscas, misteriosas, astutas...

No me gusta encontrarte en quien por definición no eres tu, no me gusta aprender sobre ti con frías maestras que no te conocen y por lo tanto en esta tarea carecen de método, dulzura, pericia, en fin, tus vicios. Yo necesito que me enseñes tu, de una manera tan impecable que pueda encontrar la felicidad pensando en el grado próximo, que podamos despreciarnos cuando se descubra lo ignorado, cuando se sepa que fuimos esclavos de pobres argumentos, tan pobres, de la poca vergüenza al insinuar que no hay más que lo que se ve del iceberg, cuando ya no se pueda con tantas llagas, a la usanza de cualquieras...

todo lo que no puedo describir ahora estando en un lugar tan perfecto... tan repleto de...

Cuando nos dirigimos al fango de la humillación aquí donde te pienso se musita: "perdonarás", y es una solicitud más que una sentencia, aunque la intención se incline hacia la izquierda.

Tu me dirás que es lindo y que no hay razones,
Pero un día lo sentirás profundamente
si es que existe la justicia.

que en plenitud exista la justicia implica que un día tendrás que pedir perdón y considerará, quien tenga en sus manos el privilegio - y tan generoso como tu- que asiste a un lindo evento que carece de raíces vergonzantes...

Ah! El romance, la diplomacia y el aroma del caviar...

Entonces:

Perdóname de noche y hagamos el amor siete veces,
que todo se escriba con fuego en todas partes,
que no quepa duda entre las marcas de nuestro fuego...

Perdóname y que sea un carnaval!
vamos a derramar alguna dicha siniestra, flotando por todas partes
¡que se rompan los tambores y estallen las flautas!
que sea en Putumayo
que los Taitas y las Mámas se pongan sus mejores colores
que preparen mote durante dos noches y siete mil litros de chicha
que maten una res y un gallo en performancias bizarras
como te gusta
como lo esperas cada día

que caigan todos embriagados como flores
de ambos lados de la calle
y que la calle sea de honor y que el honor sea nuestro...

y al final de la calle un río de agua tibia y púrpura para consumar el acto del perdón, cualquiera que sea.

Lo importante nena es vivir cada cosa como si fuera la primera vez, todo, como la primera vez, que haya siempre curiosidad y malicia y miedo y felicidad, como si fuera la última vez, el último parpadeo, el último suspiro, el último grito, el último perdón, la primera muerte...

Hay una mariposa...

De las mariposas, tampoco se sabe, yo no he sabido que hayan logrado devorar nada, son seres de sutileza que a lo sumo le sueltan caricias con esa lengua espiral a eso que les colma el hambre, -una versión sobre tu miel y el humo de mi corazón, pero al contrario- son silenciosas, cautas, podrían entonces cazar con talento pero están determinadas a morir bajo el sol después de algún corto o largo vuelo o un pulso kármico relacionado con una mano, una gota, una rama, una alimaña, un viento, una lupa, una mariposa, un juguete cósmico, cualquier cosa enemiga.

Como esos chirretes que te gustan tanto, los que se chupan toda la miel de los días en circunstancias estéticamente diversas, sumo para tu morbo, con esas moscas siempre tan cerca...

Pero
Sorprendete!
hay-una-mariposa-que-puede-devorarte
la huelo, conozco, se extingue...

...ha muerto
es dos líneas y una peste
ceniza.

.Y ya, queda enlutada su fauna,
sorda queda, azul, que no te escuche,
ciego el recuerdo, la reencarnación castrada,

¡que sea un conjuro!

que tu rostro sea la esquina esa poblada de moscas
que la noche y esto sean uno, compasivamente
y sus ojos el testimonio
brillitos en el limbo que nadie merecerá visitar
el pulso de mis fauces fugaces
la venganza.

Amén.



________________________________
Imagen: Untitled de Pamela Wilson, en: http://beinart.org/artists/pamela-wilson/gallery/paintings/#

sábado, 8 de enero de 2011

Flux



...siguiendo las limitaciones de la materia...

En soledad A VECES parece que el sentido de las cosas empieza a revelarse...

Mientras estás tan vibrante por tantas impresiones e influencias comunes... el paisaje se desdibuja, mientras la idea del ser está coartada y distraída.

Querida madre, si supieras que el cielo es más azul de lo que tu calculas y también la luna es más grande...

He pensado que el mundo es demasiado grande para tener una la pretensión de realizar por lo menos un pequeño sueño, un sueño... un sueño es la expresión más ridícula de la inutilidad del hombre, a quien se le ocurre ponerse a soñar mientras se puede vivir plenamente al margen de toda ficción, salvo la creadora... todo es tan inmenso, hay tanta luz y tanto ignorado, si solo te detuvieras en ti madre, en lo que hay adentro tuyo y la magia de tu niñez, el calor que te hizo sonreir en esa foto que tanto me gusta, la que te tomaste en traje de baño junto a ese hombre barbado del que nunca hablas, cuando eras una joven coqueta junto al río que te vio crecer y a veces te susurra locuras...

Tanto que nos ignoramos y decimos amarnos tanto.

Tanto que decimos amar esta tierra y la especie y el cosmos... y todo lo ignoramos y olvidamos todo porque hay que sobrevivir. Sobrevivir y soñar, las dos expresiones más básicas e imbéciles del hombre.

A mi madre le debo la vida.

Para la vida me falta piel.

A la vida le debo la muerte.

Para la muerte me sobra tiempo.

A la muerte le comento barbaridades y nos vamos haciendo cada vez más amigos.

Perfectos círculos atravesando el cielo, la felicidad es azul y es de arena, mi sonrisa es cuando mi alma se conmueve porque somos tontos y frágiles, el color, tantos que son, vienen y están en una sola luz contenidos, y nosotros no nacemos ni morimos, "solo nos transformamos"... en la nada apacible que nos precede y nos espera.

Hermana, deja tu disgusto, vivir es tan bello y tan asqueroso que no merece la pena tomar partido, hay que caminar por la línea, en la cuerda floja, algo habrá de hacernos caer lo necesariamente profundo para no tener ni siquiera forma de arrepentirnos. Vive nomás, vive tranquila todo llega al mismo lugar, no seamos ilusos.

Pequeño genio: Que hay luz, la hay, un sólo espíritu, el brillo único, puedes estar con el o no, el decidirá, tu se un buen títere.

HOMBRE: pierde tu tiempo sobreviviendo tarde o temprano esa batalla perderás, SUEÑA: de lo soñado acaso lograrás una brisa y si alguna vez cumples un sueño es porque fuiste un materialista más de la recua, PIENSA, no dejes de pensar, piensa en el pasado y angustiate, piensa en el futuro y angustiate, todo te olvidará porque ya te has olvidado de vivir.

Imagen: Laurie Lipton en: http://beinart.org/artists/laurie-lipton/gallery/drawings/

domingo, 10 de octubre de 2010

Nueva Ola




- Qué se sabe sobre la lluvia?
- Que cae sobre los pecadores.
- y de los pecadores que se ha descbierto?
- muy poco, se sabe muy poco porque a ciencia cierta no se sabe muy bien quienes son o cómo pecan los pecadores, dire que no se sabe, se sabe nada, los pecadores no existen.
- y entonces la lluvia?
- La lluvia no existe.
- Entonces podemos decir que estamos muertos?
- Si, de manera que callese.
- ...

ADVERTENCIA

El contenido de este blog se ve completo y mejor, Usando MOZILLA FIREFOX o cualquier otro navegador distinto a INTERNET EXPLOTER, que es una mierda.