lunes, 23 de noviembre de 2009

¡EL INVIERNO!



Angelita y yo, conversamos sobre el frío y las nubes y lo bien que viene un paraguas cuando el mundo se pone tan oscuro. Cuando hay en el mundo una guerra de paraguas.

Yo estoy bajo este pequeño escudo que es tuyo porque aquí te espero. Y tu estás ahí, parece que vienes, parece que ya no soportas la lluvia, pero giras y te pierdes en la niebla…

Sé que estás en alguna parte, te escucho y te presiento desde adentro… Te sigo, te escurres desde mis ojos y vuelves a ese lugar.

A veces creo que somos el otro viendo a su anterior, compadeciéndolo. Y me retiro al lugar en donde todo empezó para sacudirme el futuro.

Pero siempre estaremos en esos lugares, impávidos, asqueados, desesperados, far away, so close.

No me culpes de tu mala hierba, si no te gusta no la siembres
quítale la buena tierra, déjate crecer
si quieres vivir respira
si no quieres ahogarte no te arrojes al mar quédate en tu orilla y contempla la luz
navega sobre tus pies, no hay nada ahí que se pueda habitar con tan poca dignidad.

Si no quieres soñar despierta, a lo mejor nunca fué oscuro, quizá nunca hubo lluvia, el invierno no existe… Nunca hubo o habrá invierno
aunque esta sombrilla permanezca congelada.

domingo, 15 de noviembre de 2009

Por Dante, El Nuevo.

El nacimiento de Dante... Sobre ese momento aún no hay certezas, a esta hora todos duermen y Dante encaja su pequeñisima cabecita en esa puerta que lo transportará a otro universo del que no podrá volver, a la pequeña e irreversible incertidumbre...

Hoy dibujamos su carita, varias formas de su cuerpo posible, de su alma, le pusimos voz y palabras nuevas, ¡asombrosas!. Comimos una cosa griega con berenjenas y pimientos. Especulamos sobre su suerte y su poder que ya sentimos. Imaginamos que somos dignos de estar ahí, de estar juntos y de vivir así, y las angustias se evaporaron. Cuánta vida.

Ojalá Dante permanezca totalmente despierto cuando lleguen las trampas, que permanezca vigilante y que sea una feliz vigilia, como la de su madre en su entereza... que tengan siempre bella música y libertad de volumen, colores, risa...

Esta tarde, en casa de Mario, Jazz y Dante, quisimos nacer en coro. Nacimos de nuevo algunos, yo... Nos regresaron a la idea de ese momento confuso, al calor y la plenitud, la pureza... ¿Qué nos ha hecho la vida?, ¿Qué le hicimos?... habitamos el cielo, el cielo nos habita, adios moscos bulliciosos, vayanse de mi techo...

Dante es así porque es amor, y desde ahora será más real y a la vez más abstracto para todos, ahora dejará de ser el pequeño misterio que se ocultaba feliz en el centro de Jazz y comenzará a alimentar su vida y la de todos de otras dulces maneras... Traerá preguntas, respuestas, de él y nuestras, traerá buenos deseos, como los que tuvimos un día... Nos quitará pequeñas manchas grises del entrecejo y nos dejará por algunos segundos permanecer flotando en el centro del cielo que habitará sus ojos mientras el así lo determine.

Así nacemos mutuamente Dante, te esperábamos y te damos la bienvenida.

lunes, 26 de octubre de 2009

Mario habla, escribe y dibuja sobre el mundo y sus trampas.



Los Mayores hicieron la ciudad

La hicieron para aquellos que no volvieron y ahora son polvos del planeta


La hicieron para la guitarra de Echeverría

La hicieron con una cruz y una espada

para los ejércitos que volvieron después de la victoria

la hicieron con sudor, con años, con lagrimas


los mayores hicieron la ciudad (...)

La hicieron para aquellos que se admiran en espejos futuros

LA HICIERON PARA TI DESDICHADO
PORQUE EN LA TIERRA HAY UNA SOLA MUJER

Y ELLA NO TE QUIERE.

lunes, 28 de septiembre de 2009

Carta a la Señora N


Señora N,

El viento de afuera hace que me sienta seguro estando aquí, mi cuerpo tiene frío pero lo pienso como una situación que caprichosamente puedo dejar. Sin embargo hay otros asuntos que me habitan como un viento de los últimos del verano, son flujos ininterrumpidos que limitan con la quietud. Me hace falta decirle muchas cosas que tal vez nunca sepa, que probablemente no le importen y que no cambiarán nada. Pero me hace falta decirle y voy a empezar.

De vez en cuando llega usted a mí como un dolor de nuca, como un grito en medio de un salón desolado. Pero la quiero. -Y- la quiero.

Quiero que sepa que como yo entiendo las cosas, lo único malo que hice con usted o en su contra, fue encontrarla una noche triste
y ver en su tristeza y la mía un par de gatos
y en la calle un techo
y en el techo la luna
y en el licor la noche
y en la noche su sonrisa
y en su sonrisa abrigo
y en la nada este recuerdo.

La quise, y la quiero. Esa es una evidencia torpe de su existencia y es también un recuerdo de mi existencia torpe, de esos momentos torpes que siempre son tristes.

No le hice daño. Nunca supe, nunca quise.

No le hice bien.

Pero la recuerdo en las comisuras de algunos días, en las curvas del tiempo, en las inflexiones del sol y las nubes -que la dibujan a veces-, la tengo fresca a usted y su miedo, a sus labios de secretos frágiles, al cielo púrpura que la cubre mientras despeina mi cabeza en uno de mis recuerdos inéditos, que espero me acompañe como Eurídise a Orfeo antes de llegar a la puerta, cuando haya que cambiar de infierno.

La recuerdo y la siento como un sueño del que me despertaron abruptamente, sin mi consentimiento y sin ninguna posibilidad efectiva de volver y tomarle la mano para imaginar cualquier cosa bonita en un lugar podrido, rodeados de cuanta barbaridad respira la gente y con las tristezas reptando para alcanzarnos, y que nada importe.

Se que es feliz.

Yo de mi vida no tengo quejas, me es dulce cada momento aunque no sepa interpretar cada signo, cada golpe. Camino y creo, habito la noche con amor, el día, el frío, el cielo, la acaricio siempre, le dedico algunos de mis mejores episodios -a veces- como a otras tantas personas. Fabrico nuevos techos, lunas, bebo, me abrigo en otros lugares y socializo con gatas en común, este es un techo corto. Y desde esta teja veo la luna y tengo frío y necesito decirle algo. No me culpe.

C.




martes, 25 de agosto de 2009

Bob Dylan, detenido "por pasear sin rumbo"





EL PAÍS - Madrid - 16/08/2009



¿Que hacía Bob Dylan paseando por un pueblecito de Nueva Jersey? ¿Y por qué le detuvo la policía? Un joven oficial de 24 años arrestó hace 15 días en un barrio de Long Branch, Nueva Jersey, a la leyenda del rock Bob Dylan. Como si se tratara de la letra de una de sus canciones, el legendario músico se encontraba dando un paseo solitario bajo la lluvia por las calles de la localidad costera de Long Branch cuando la policía le detuvo.

Al parecer, por "pasear sin rumbo definido", publica el diario The Daily Mail. La apariencia del cantante alertó a los vecinos, que lo describieron como "un viejo desaliñado y sin afeitar". El cantante explicó a las autoridades que estaba dando una caminata y mirando casas que estuviesen a la venta. Dylan estaba cerca del edificio en el que el artista Bruce Springsteen compusó el material para su álbum Born to Run (1975), por lo que se especula que estaba buscando el edificio. En un principio, el policía Kristie Buble no reconoció a Dylan. "He visto fotos de Bob Dylan, pero la persona a la que detuve no se parecía en nada a él. Por eso le pregunté su nombre", afirma el oficial. En el pasado Dylan fue sorprendido cuando visitaba las casas donde pasaron su niñez el beatle John Lennon y Neil Young.

en:http://neonadaismo-victorbustamante.blogspot.com/

martes, 11 de agosto de 2009

Nick Cave - Shoot Me Down

El verbo ser




Conozco la desesperación a grandes rasgos. La desesperación no tiene alas, no se sienta necesariamente a una mesa quitada en una terraza, de noche, a la orilla del mar. La desesperación es y no es el retorno de una serie de pequeños hechos como semillas que al caer la noche dejan un surco por otro. No es el musgo sobre una piedra o el vaso de beber. Es un barco plagado de nieve, si queréis, como los pájaros que mueren y su sangre no tiene el más mínimo espesor. Conozco la desesperación a grandes rasgos. Una forma muy pequeña, delimitada por joyas de pelo. Es la desesperación. Un collar de perlas para el que no se sabría encontrar broche y cuya existencia no pende siquiera de un hilo, eso es la desesperación. Del resto nohablemos. Acabaríamos por desesperarnos si comenzáramos. Yo desespero del tragaluz hacia las cuatro, desespero del abanico hacia las doce, desespero del cigarrillo de los condenados. Conozco la desesperación a grandes rasgos. La desesperación no tiene corazón, la mano permanece siempre ante la desesperación jadeando, ante la desesperación que los espejos jamás nos dicen si ha muerto. Vivo de esa desesperación que me encanta. Me gusta esa mosca azul que vuela por el cielo a la hora en que las estrellas canturrean. Conozco a grandes rasgos la desesperaci6n de los largos y frágiles asombros, la desesperaci6n de la soberbia, la desesperación de la ira. Me levanto todos los días como todo el mundo y extiendo los brazos sobre un papel de flores, no me acuerdo de nada, y siempre descubro con desesperaci6n los bellos árboles desarraigados de la noche. El aire de la habitaci6n es bello como unas baquetas de tambor. Forma un tiempo de tiempo. Conozco la desesperación a grandes rasgos. Es como el viento que me ayuda. ¡Se tendrá idea de semejante desesperación! ¡Fuego! Ah, vendrán otra vez... ¡Socorro! Helos ahí cayendo por la escalera... Y los anuncios de periódico, los letreros luminosos a lo largo del canal. A grandes rasgos la desesperación carece de importancia. Es un incordio de estrellas que de nuevo va a formar un día de menos, es un incordio de días de menos que de nuevo va a formar mi vida.


ANDRÉ BRETÓN

( Francia, 1896 - 1966 )

Versión en español de Manuel Álvarez Ortega
Imagen:
Two Head Are Better Than One
Jeremy Geddes

ADVERTENCIA

El contenido de este blog se ve completo y mejor, Usando MOZILLA FIREFOX o cualquier otro navegador distinto a INTERNET EXPLOTER, que es una mierda.